La Polla: por qué es uno de los pueblos más raros y dónde queda


España está llena de pueblos curiosos que suelen sorprender con su nombre o generar risas entre quienes los descubren. Uno de los más llamativos es La Polla, una diminuta aldea asturiana que se volvió conocida precisamente por su peculiar denominación.
Más allá de lo llamativo de su nombre, se trata de una pequeña población que forma parte del paisaje tradicional del norte de España y que se encuentra rodeado de montañas, naturaleza y vestigios de la historia minera de la región.
La Polla está ubicada en la parroquia de Ciaño, dentro del municipio de Langreo, en el Principado de Asturias. Forma parte del Valle del Nalón, una zona históricamente vinculada a la minería del carbón.
Se encuentra a unos 4,5 kilómetros de la capital municipal y a unos 500 metros de altitud. El pueblo es extremadamente pequeño: cuenta con apenas cuatro viviendas, de las cuales solo dos están habitadas de forma permanente.
La Polla toma su nombre del castellano antiguo y el asturiano, donde “polla” designa a una gallina joven; en contextos rurales, era habitual nombrar pequeños asentamientos o caseríos en referencia a animales de granja o elementos de la naturaleza.
Durante años, un cartel señalizaba la entrada al pueblo con su nombre. Sin embargo, esa señal desapareció con el tiempo. Algunos vecinos atribuyen la desaparición a visitantes curiosos que se llevaban el cartel como recuerdo, mientras que otros creen que fue retirado por el propio desgaste del paso del tiempo.
A pesar de su tamaño diminuto, la aldea continúa formando parte del listado de pueblos con nombres peculiares en España.
Llegar hasta La Polla no es del todo sencillo. El acceso se realiza desde la parroquia de Ciaño, tomando la carretera local LA-7. El recorrido atraviesa zonas ligadas al pasado minero de la región.
En el camino se pueden encontrar puntos históricos como el Ecomuseo Minero del Valle de Samuño, una de las principales atracciones turísticas de la zona, donde se puede recorrer una antigua mina en tren.
Desde allí, el trayecto continúa por caminos estrechos y una pista de hormigón con pendientes pronunciadas que conducen finalmente al pequeño grupo de casas que conforman la aldea.
Aunque La Polla es muy pequeña, su entorno ofrece varios puntos de interés. Muy cerca se encuentra el Ecomuseo Minero del Valle de Samuño, un espacio dedicado a la historia industrial de Asturias que permite recorrer antiguas instalaciones mineras.
Así, esta aldea no solo destaca por su nombre llamativo, sino también por formar parte de una región con una fuerte identidad cultural y un paisaje característico del interior asturiano.
Fuente: www.clarin.com



